Wednesday, May 03, 2006

Carta al director

Señor Director:

Respecto a los esperados $U.S. 8.000 a 9.000 millones que el fiscal chileno espera de los excedentes del cobre en 2006, existe un gran modelo que Chile podría considerar en el momento de contemplar un fondo “a la Noruega”: la experiencia de las universidades privadas elites en EE.UU. Por ejemplo, Harvard University mantiene un fondo de U.S.$ 25.000 millones. El fondo similar de Yale University dispone de U.S.$ 15.000 millones. Estos fondos se llaman endowments en inglés, y consiste en regalos de titulados de la universidad, de amigos de la institución, y de otros donantes privados. Las ganancias de estos endowments han sido espectaculares – promediando más de un 20% anual en los últimos dos años. No hay porque Chile tendría que aceptar una rentabilidad de solamente un 5% de bonos tesoros o un 12% de acciones del bursátil. Las ganancias de las 25 universidades con los endowments más grandes han estado muy por encima del mercado bursátil en los últimos 20 años

La cantidad de dinero que mantienen estos endowments no está fuera del rango de un posible futuro fondo chileno “a la Noruega”. Sería factible que Chile invierta de la misma manera. Las universidades elites han podido ganar este tipo balance positivo a través de inversiones institucionales. Por ejemplo, dado su gran cantidad de dólares, las universidades tienen acceso a inversiones de emprendedores, que sólo existen para inversionistas mayores.

Con las ganancias de estos endowments costean gran parte de los programas académicos. Por ejemplo, todas las universidades tradicionales elites de la “Ivy League” becan la necesidad financiera total – según las ganancias familiares - a todos sus estudiantes. Esto no es nada menor en una universidad como Harvard o Yale que les cobra más de U.S.$ 40.000 anuales a sus estudiantes de pregrado.

Para tener aún más rentabilidad con un fondo así, le sugería a Chile hacer lo siguiente: invertir un 5% anual del valor del fondo en colegios subvencionados. Este monto podría representar un tercio de las ganancias del fondo en un año promedio. Si el fondo chileno llegase a un nivel parecido al endowment de Harvard, este 5% representaría U.S.$ 1.250 millones – una cantidad que podría tener un balance positivo enorme. La educación es importante para el desarrollo social y económico de un país en auge como Chile. Sin embargo, la inversión de este dinero sería mucho más útil en la educación básica y media – ya que prácticamente todos los estudios de desarrollo económico apuntan a una mejor rentabilidad que existe con la inversión en educación superior.

Las ganancias de un fondo de este tipo variarían año tras año, incluso, en algunos años, habría pérdidas. No obstante, un fondo “a la Noruega” es para el largo plazo. Pensando en eso, el resto de las ganancias dependiendo del año, podría poner Chile en un fondo especial para emprendedores Chilenos. Así que la inversión en la educación sería constante, pero variación de las ganancias no sería tan inestable por la existencia de este segundo fondo para emprendedores nacionales, además fomentaría una nueva ola de Pymes chilenas y que en el largo plazo podrían convertirse en nuevas empresas grandes y con importancia internacional.

Chile, siendo un país pequeño, realmente podría beneficiar de un fondo de este tipo. Es un momento económico importante en la historia de Chile, y requiere que mire bien todas las opciones. Un fondo tipo endowment de las universidades elites de EE.UU. probablemente ofrece la mejor rentabilidad posible. No hay razón por la cual Chile no podría tener una rentabilidad anual de un 15% con su posible fondo “a la Noruega.”

Ver también:

Aporte del fisco al dólar: fondos de cobre y de pensiones se podrán invertir afuera
El Diario Financiero
3 de mayo de 2006

¿Qué hacemos con la plata?
El Mercurio
30 de abril de 2006

Propuestas
El Mercurio
30 de abril de 2006

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